15 Marzo 2011
Representantes de los empresarios hosteleros congregados ayer ante la delegación del Gobierno en Asturias, en la plaza de España de Oviedo, mostraron su oposición a la nueva Ley del Tabaco. La concentración se inició a las seis de la tarde y en su transcurso el presidente de Hostelería de Asturias, José Luis Álvarez Almeida, leyó un manifiesto que reproducimos a continuación.
Bienvenidos y gracias por estar aquí con nosotros. Agradezco la presencia del presidente de la asociación de Valladolid.
Nuestros colegas de Toledo y de Santander también se están manifestando hoy, como antes lo hicieron en Palencia, en Castellón, en Valencia, en Valladolid, en Vigo, en Madrid, en León, en Vizcaya, en Cuenca, en Albacete, en Guadalajara, en Aragón, y ya están programadas otras en Tarrasa, en Ciudad Real, en Salamanca, en Huesca, y seguirán otras más.
Los empresarios de hostelería hemos dejado nuestros negocios y nos hemos concentrado aquí para denunciar públicamente que la prohibición total de fumar en los establecimientos de hostelería nos está perjudicando gravemente y que, por desgracia, se están cumpliendo en muchos casos las peores previsiones de pérdida de clientes y de facturación.
No estamos aquí porque nos guste movilizarnos.
Estamos aquí porque la situación de nuestros negocios está llegando a ser insoportable.
Por eso, los hosteleros le pedimos al Gobierno y a los Partidos Políticos causantes de esta desgraciada ley, que rectifiquen y adopten las medidas necesarias para suspender inmediatamente la aplicación de esta ley.
Tenemos que hacerles ver la necesidad de dialogar y acordar una Ley que cumpla los objetivos sanitarios sin afectar la supervivencia de un sector como la hostelería
Porque somos un sector muy importante para la futuro económico de Asturias.
¡Muy importante!
Los responsables políticos nos aseguraron que la Ley no tendría ningún impacto económico relevante.
A nosotros, los hosteleros, nos aseguraron que el único impacto de la prohibición total sería el aumento del número de clientes y del negocio.
Parapetados tras esta afirmación categórica, despreciaron las previsiones que los hosteleros habíamos hecho sobre el impacto de la prohibición total en nuestros negocios y se negaron a realizar el estudio de impacto económico que le pedíamos los empresarios hosteleros y la propia CEOE.
Con una obcecación y una irresponsabilidad absolutamente incomprensible, rechazaron nuestras peticiones de que se tuviera en cuenta el hecho de que la hostelería está atravesando, por la crisis económica, el momento más difícil de los últimos 50 años.
Rechazaron también poder conciliar el derecho de los no fumadores con el de los fumadores como se había hecho en 23 de los 27 países de la Unión Europea.
Frente a las leyes de la mayoría de la Unión Europea y un mayor consenso social y político, prefirieron el órdago a la grande de la prohibición total que sólo se había impuesto en Chipre, Irlanda y Reino Unido.
No aceptaron lo que decíamos y, además, mintieron a todos los españoles.
Mintieron al decir que la inmensa mayoría de los países de la Unión Europea habían adoptado la prohibición total, cuando la realidad es justamente la contraria, que la mayoría ha rechazado la prohibición total.
Mintieron al decir que la Comisión de la Unión Europea iba a imponer por Directiva, en 2012, la prohibición en todos los países miembros.
Nos mintió la ministra al decirnos que iban a permitir la venta de tabaco en todos los establecimientos de hostelería con el único fin de compensarnos de unas posibles pérdidas (que por otro lado decía que en absoluto íbamos a tener).
Detrás de esta mentira de la ministra, se escondía la verdad del principal motivo de esta decisión, y es que el bolsillo del Estado no perdiese los sustanciosos ingresos que obtiene con la venta del tabaco. Frente a los 15 céntimos que el hostelero percibe por la venta de una cajetilla de cigarrillos, el Estado se embolsa casi 3 euros, ¿quién es aquí el principal beneficiario?
Y que no nos vengan con que esta ley tan drástica la han hecho pensando en la salud de los ciudadanos españoles, eso no es verdad. Suecia Finlandia, Dinamarca, Holanda, Francia, Italia, Alemania, Austria, Luxemburgo, Bélgica y 13 países más de la Unión Europea no hay prohibición total, y sus leyes permiten que se fume en la hostelería.
¿Es que a todos estos países no les preocupa la salud de sus ciudadanos?...
¡¡ Basta ya de engaños ¡¡
A los ministros del Gobierno, a los altos cargos del Ministerio de Sanidad y a los políticos que han aprobado esta ley, no les han preocupado las pérdidas que ésta iba a ocasionar y que está ocasionando a los hosteleros, porque ellos no iban a pagarlas de sus bolsillos.
No les importan nuestras pérdidas, pero a nosotros y a nuestras familias sí, y por eso estamos aquí.
A pesar de que lo pedimos con reiteración, no conseguimos que el Ministerio de Economía realizara un estudio económico sobre los efectos económicos que esta ley podía acarrear al sector.
No interesaba hacerlo, y por ello la ley se tramitó como una proposición de ley y no como un proyecto de ley, que les hubiera obligado a realizar ese estudio, y se hubieran visto las consecuencias económicas que ahora estamos sufriendo.
Frente a la mentira exigimos el rigor y la verdad.
Frente a la prohibición total radical exigimos sensatez.
Por eso, pedimos al Gobierno y a los Grupos Políticos que se ponga punto final a esta ruina.
Los hosteleros estamos cumpliendo la ley porque ha sido aprobada por el PARLAMENTO. Pero que nadie entienda que por cumplirla, estamos de acuerdo con ella.
No es una ley antitabaco, porque hipócritamente esta misma ley, ha autorizado 14.000 nuevos puntos donde se puede comprar tabaco, para que el Estado recaude más.
No es una ley antifumadores, porque el fumador sigue fumando aunque sea en la calle o en su casa.
Y sí es una ley antihostelería, porque que está arruinando nuestros negocios.
Pedimos que se suspenda de inmediato la aplicación de la ley y que se arbitren formas de restricción del consumo de tabaco que, como se ha hecho en la mayoría de los países europeos.
Compañeros hosteleros y no hosteleros, desde la asociación vamos a seguir haciendo todo lo que podamos y sepamos, pero sin la colaboración de cada uno de vosotros, no conseguiremos nada. Hay un largo camino por recorrer pero estar seguros que cambiar la ley es posible.
Hoy, aquí, los hosteleros repetimos lo que ya venimos diciendo por toda España:
No a la prohibición total que nos arruina,
Sí a la salud de los trabajadores,
Sí a los derechos de los no fumadores.
Y, sobre todo, NO A ESTA LEY ANTIHOSTELERIA









