12 Septiembre 2011
En contra del trato descriminatorio a los hosteleros en las fiestas
JUNTA LOCAL DE OVIEDO DE HOSTELERIA DE ASTURIAS
Como cada año, cuando llegan las fiestas de San Mateo, los hosteleros asistimos a la utilización de espacios públicos de la ciudad para instalar chiringuitos en los que entidades ajenas a la hostelería aprovechan la afluencia de público para obtener beneficios económicos mediante la actividad hostelera para dedicarnos a sus fines y actividades. Fines y actividades que naturalmente, no discutimos. También cada año, surge la polémica, y no precisamente por culpa de los hosteleros, sobre estas instalaciones y las obligaciones que el Ayuntamiento les impone para su instalación.
Este año, la causa de esta discusión es la exigencia por parte del Ayuntamiento del pago de una parte de la factura de limpieza. Y en este río revuelto uno y otros pretenden que los hosteleros con establecimientos en el recinto festivo también lo hagan. El argumento es la crisis económica que estamos sufriendo.
Efectivamente, estamos en una crisis mundial que afecta muy directamente al consumo de los ciudadanos y en esta coyuntura la hostelería (como cualquier otro sector de actividad) necesita que todos los recursos del sector se queden en el sector. Los chiringuitos llevan instalándose 29 años y el sector hostelero siempre se opuso por razones obvias. ¿Por qué tiene que ser siempre la actividad hostelera, entrando en evidente competencia desleal con el sector, la que utilicen estos colectivos para obtener sus ingresos?
Hemos tenido que soportar año a año estas instalaciones. Pero lo que no podemos admitir es que en su oposición a pagar para el sostenimiento de la fiesta involucren a los establecimientos hosteleros que tiene sus negocios en el “recinto festivo de San Mateo” y a la hostelería en su conjunto.
Los establecimientos hosteleros de Oviedo, que pagan mes a mes sus impuestos y tasas locales, confían que, como en todos los pueblos, villas y ciudades de España, las fiestas locales les permitan aumentar sus ingresos. Es un momento donde el sector tiene la oportunidad de resarcirse y generar algo de actividad económica. ¿Habrá que recordar que estos establecimientos están aquí instalados todo el año, sus negocios constituyen una actividad económica normalizada y de la que dependen cientos de puestos de trabajo?
En este sentido, nos parece curioso que el Ayuntamiento no defienda a la hostelería de la ciudad en relación con la tasa de limpieza cuando estamos todo el año contribuyendo a la limpieza no solo del casco antiguo sino de toda la ciudad. ¿Pretenden Ayuntamiento y chiringuitos que paguemos dos veces por el mismo servicio?
No podemos admitir tampoco que se acuse al sector sobre “algún otro instalado no sabemos por quién ni cómo, pero ahí están”. En el caso de los hosteleros del recinto festivo no es que “ahí están”, es que llevan estando todos los días del año porque son sus negocio. No tiren la piedra y escondan la mano.
Por otro lado nos parece muy sorprendente que se les diga a los chiringuitos cuántas y cuándo van a ser inspeccionadas sus instalaciones. A los establecimientos de Oviedo (y del resto de Asturias también) como es lógico no se les comunica el día y hora de las inspecciones. En fin, que tengan que pagar sus instalaciones eléctricas y contar con los requisitos que marca la ley como disponer del carné de manipulador de alimentos no puede ser argumento en su defensa. ¡Estaría bueno que no lo hicieran!
Se producen además situaciones sorprendentes como que el Ayuntamiento compre la estructura a un chiringuito por 5.000 euros tras haber cerrado y cuando, dos años después, vuelve a abrir y se instale de nuevo, quienes montan el chiringuito se vanaglorien de que “ganaron la batalla”. ¿Qué batalla? ¿Es que, acaso, es suyo ese espacio público?
Por último, los representantes de los chiringuitos aseguran que “hay un sector muy importante de nuestra ciudad y también de fuera de ella que consideran a los chiringuitos de las asociaciones una parte importantísima de las fiestas de San Mateo”. No, no se equivoquen. Los vecinos y visitantes quieren lugares donde puedan divertirse y vivir las fiestas y por definición, el sector que hace ese trabajo, en Oviedo y en el resto de España, es el hostelero.









